TARDE CULTURAL Y ARTÍSTICA EN PAMPLONA

Por: Juan Diego Cachastán

 

El pasado viernes se desarrolló con éxito el primer laboratorio artístico del proyecto Este: coordenadas itinerantes en la plazuela Almeyda de la ciudad mitrada, en el cual participaron menores de edad del sector y los niños de la Escuelas de Formación Artística y Cultural del Instituto de Cultura y Turismo de la ciudad de Pamplona (ICTP).

El objetivo del taller se enfocaba en integrar al público infantil en el programa artístico y cultural. El trabajo de los niños permitiría conocer los saberes, tradiciones, imaginarios colectivos y simbolismos que se conservan en la actualidad sobre el departamento Norte de Santander y Pamplona.

Hojas de papel, crayones, pinturas, pinceles, tizas de colores y hasta piñas secas se convirtieron en las herramientas de los niños en la jornada cultural, que inició con el bosquejo del departamento y los lugares que reconocían. Cultivos de papa,  iglesias, el río pamplonita, hogares, centros históricos; algunos de los temas reflejados.

“Esta actividad tuvo gran acogida, participaron más de 30 niños acompañados de sus padres de familia y buscó rescatar el arte que está tan perdido en el municipio y en el departamento. Estos talleres deberían ser más seguidos”, aseguró la profesora Ángela Díaz, de la Escuela de Formación Artística y Cultural del ICTP.

Igualmente,  cada niño de acuerdo a su inventiva pintó un lugar especial o una idea que quisieran materializar. De esta manera, el obelisco del Paseo Almeyda, la virgen de Guadalupe, la selección Colombia y James Rodríguez fueron algunos de los temas esbozados.

Al mismo tiempo, se estimuló la comunicación a través de un espacio de tertulia en donde los transeúntes se sentaban en unas sillas y platicaban en torno a relatos populares o leyendas. Uno de ellos fue Hermonje, adulto de 65 años y vendedor informal que narró algunos antecedentes personales y la transformación de Pamplona en una ciudad más desarrollada.

Al igual que Hermonje, varios niños se acercaron y expresaron sus ideas y sentimientos de forma espontánea. Sebastián, aseguró que le tenía miedo a su Papá porqué le pegaba mucho. María Paula, por su parte, contó sobre la fobia que sentía a las mariposas. En cambio, Wendy Aimar, de 5 años, resaltó su interés por la plazuela Almeyda, era su sitio preferido y le gustaba acudir a menudo en compañía de sus padres y hermanos.

Por último, en el interior del laboratorio móvil se expusieron las obras de los niños, que en simultaneo participaban con elementos cotidianos como el teléfono y el televisor, así anunciaban a la persona con quién les gustaría conversar o conocer y a su vez el mensaje que le dejaría.

El laboratorio artístico móvil estará próximamente en Lebrija, Bucaramanga, Barichara, Socorro y San Gil.